Cuando por fin tomamos la decisión de venir a Chile, no fue fácil. A pesar de que sentíamos fuertemente que Dios quería que lo hiciéramos, esto fue muy difícil para nuestros hijos. Para Robbie, especialmente le fue duro. Tenía 16 años, estaba muy metido en su grupo de jóvenes y simplemente no quería venir. Me acuerdo que por unos 2 meses antes de venir, él lloraba casi todas las noches. A veces se acostaba en la cama entre Anne y yo y lloraba diciéndonos que no quería ir. Esto me partió el corazón. Pero cuando llegó el momento de irnos, aunque estaba muy triste, él aceptó que esto era la voluntad de Dios para su vida y nunca más lo escuché quejarse. Dentro de 2 o 3 semanas después de nuestra llegada a Chile, él conoció a Nati. Por los primeros años eran amigos. Cuando terminaron con la enseñanza media, empezaron a pololear y anoche, Robbie le pidió la mano. Estoy tan orgulloso de él y la manera en que él se sometió a la voluntad de Dios para su vida. ¡¡Tuvo un resultado fantástico!! Natalia es una niña que ama a Jesús con todo su corazón. No podemos estar más contentos. Anoche pudimos celebrar con más de 150 personas. Me enseña de nuevo que lo difícil es bueno en la economía de Dios. ¿Por qué me arranco tanto de lo difícil en mi vida? ¿Por qué siempre trato de ser Dios de mi vida? Me humilla de nuevo al saber cuan poco sé de lo que es bueno para mí. ¡¡Gracias Jesús por mostrármelo de nuevo!!
viernes, 17 de julio de 2009
Compromiso de Robbie
Cuando por fin tomamos la decisión de venir a Chile, no fue fácil. A pesar de que sentíamos fuertemente que Dios quería que lo hiciéramos, esto fue muy difícil para nuestros hijos. Para Robbie, especialmente le fue duro. Tenía 16 años, estaba muy metido en su grupo de jóvenes y simplemente no quería venir. Me acuerdo que por unos 2 meses antes de venir, él lloraba casi todas las noches. A veces se acostaba en la cama entre Anne y yo y lloraba diciéndonos que no quería ir. Esto me partió el corazón. Pero cuando llegó el momento de irnos, aunque estaba muy triste, él aceptó que esto era la voluntad de Dios para su vida y nunca más lo escuché quejarse. Dentro de 2 o 3 semanas después de nuestra llegada a Chile, él conoció a Nati. Por los primeros años eran amigos. Cuando terminaron con la enseñanza media, empezaron a pololear y anoche, Robbie le pidió la mano. Estoy tan orgulloso de él y la manera en que él se sometió a la voluntad de Dios para su vida. ¡¡Tuvo un resultado fantástico!! Natalia es una niña que ama a Jesús con todo su corazón. No podemos estar más contentos. Anoche pudimos celebrar con más de 150 personas. Me enseña de nuevo que lo difícil es bueno en la economía de Dios. ¿Por qué me arranco tanto de lo difícil en mi vida? ¿Por qué siempre trato de ser Dios de mi vida? Me humilla de nuevo al saber cuan poco sé de lo que es bueno para mí. ¡¡Gracias Jesús por mostrármelo de nuevo!!
martes, 12 de mayo de 2009
La Vida Cristiana
Lo bueno de este viaje con Dios es que dentro de todo de lo que no sé, estoy seguro que Jesús murió por mí y que me tiene en sus manos y me está moldeando. Aunque conozco poco, quiero decirles que estoy con todas las ganas de conocerlo más, de buscarlo, de estar delante de su presencia hasta que me quebrante, de anhelarlo con todo el corazón. Esto es un misterio – pero no conozco algo que satisfaga más que esto.
martes, 21 de abril de 2009
Hermosa Celebración

Que alegría me es de ser el pastor de Cristo Rey. Este fin de semana tuvimos una celebración como ninguna otra en mi tiempo en la iglesia. El sábado celebramos el aniversario de la iglesia y el domingo dedicamos nuestro templo a Dios. Como parte de esa celebración tuvimos un momento de quemar la hipoteca. Quiero decirles que jamás he estado más orgulloso de pertenecer a una iglesia como lo estuve este fin de semana. Tantos llegaron y alabaron a Dios por su bondad en permitirnos saldar la deuda del templo.
También fue muy hermoso el poder tener a varios de los pastores antiguos de la iglesia para celebrar con nosotros. Rev. Gerardo Gutiérrez y Ruthie, Rev. Ricardo Crane y Robin, y Rev. Verne Marshall y Alina nos acompañaron y nos ayudaron a recordar y a celebrar la bondad y la misericordia de Dios para con nosotros.
Esto no fue solamente la culminación de una etapa, sino el inicio de otra. Con la ayuda de toda la iglesia, tenemos que movilizarnos para lograr la visión que Dios nos ha puesto por delante; la de ser un faro en la oscuridad, la de trabajar para la transformación de nuestra preciosa ciudad, la de plantar iglesias que también quieren buscar la paz de Santiago, la de entrenar líderes que planten iglesias y que vayan a otros lugares y a otros países a plantar iglesias. En fin, necesitamos a todos para que seamos agentes de transformación y de amor en nuestro entorno.
Gracias por el privilegio de servirles como pastor. Gracias al tremendo equipo que llevó a cabo los programas del fin de semana – de verdad, tenemos un equipo de lujo. Les incluyo aquí una parte de la nota que les mandé a ellos porque describe mis sentimientos al respecto:
Meras palabras no pueden describir lo que siento en mi corazón por lo que acabamos de vivir este fin de semana. La planificación meticulosa, la ejecución extraordinaria de parte de todos; que momento más maravilloso. Esto fue un trabajo de primera calidad gracias al esfuerzo de todos ustedes. Me siento tan orgulloso de ser parte de este equipo. El Señor estuvo en todas las actividades y sé que fue glorificado. Tantos detalles que me llamaron la atención: trivia, fotos, historia, entrevistas, imanes, regalos para los pastores anteriores hechos a mano, una riquísima completada, la música fantástica tanto el sábado como el domingo, la recepción de las autoridades, la impresionante tecnología, placas para las dos iglesias, el holocausto de la hipoteca, oraciones muy buenas de los pastores, el cocktail de lujo – todo, todo fue espectacular.
Con mucha gratitud,
Mark
martes, 7 de abril de 2009
Temores Irracionales
Ayer tuve que ir a Integramédica en el Alto Las Condes para sacarme una muestra de sangre. Este fue mi chequeo regular, anual. Pero esto siempre es traumático para mí. No es la aguja que me preocupa – de hecho, me fascina el mirar mientras me pinchan y me sacan sangre. Lo que me es traumático es la espera de los resultados. Tienen que saber algo acerca de mí. Soy un hipocondríaco. Desde que era chico tenía temor a que algo pudiera estar mal en mi cuerpo. Y aunque esto ha menguado a través de mi vida, creo que siempre va a estar. Siempre paso por el ejercicio mental de repasar el evangelio, de recordarme que soy indestructible hasta el momento en que Dios decida llevarme, que Dios está a cargo de todo en mi vida. Pero igual, al momento de sentarme en el computador para buscar los resultados, estoy seguro que el latido de mi corazón anda en por lo menos 160 pulsos por minuto.
Me cuesta creer que soy el único que tiene temores irracionales. Por lo tanto, quiero compartir algo con ustedes que ha sido de mucha ayuda para mí y viene de una fuente inesperada – de un catecismo. El Catecismo de Heidelberg es uno de los más importantes para nuestra fe en la iglesia presbiteriana. Muchas veces no nos gusta leer los catecismos porque son muy fríos. Pero quiero que lean esta primera pregunta para ver si no les alienta el espíritu.
Pregunta: ¿Cuál es tu único consuelo tanto en la vida como en la muerte?
Respuesta: Que yo, con cuerpo y alma, tanto en la vida como en la muerte, no me pertenezco a mí mismo, sino a mi fiel Salvador Jesucristo, que me libró del poder del diablo, satisfaciendo enteramente con preciosa sangre por todos mis pecados, y me guarda de tal manera que sin la voluntad de mi Padre celestial ni un solo cabello de mi cabeza puede caer antes es necesario que todas las cosas sirvan para mi salvación. Por eso también me asegura, por su Espíritu Santo, la vida eterna y me hace pronto y aparejado para vivir en adelante según su santa voluntad.
¡Qué esperanza más grande!
1 Corintios 6:19-20 Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio.
Les pido que oren para que Dios me muestre estas cavernas de pecado que tanto me llevan a la ansiedad y el temor.
Con gozo porque le pertenezco,
Mark
PD. Después de tanta energía gastada, los exámenes salieron muy bien. Menos mal que el hecho que le pertenezca no dependa de mí.
martes, 24 de marzo de 2009
Las Dos Tendencias
La semana pasada hablé de dos verdades en todo ser humano; fuimos hechos a la imagen de Dios pero con una visión distorsionada del mundo por causa de la caída de nuestros primeros padres. Y aunque podemos tener el perdón de nuestros pecados a través de Jesús, igual, estas dos tendencias continúan en nosotros. Aunque Romanos 8:1 dice que no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús, el capítulo 7 de Romanos nos deja claro que Pablo luchaba con el pecado en su vida. Podríamos decirlo de otra forma: somos desastres amados. Este es el mensaje del evangelio. Nuestro pecado es mucho más profundo de lo que nos podemos imaginar pero el amor de Jesús es más profundo aún. Y es ese amor que empieza a restaurarnos para que reconozcamos los tremendos dones que tenemos por haber sido hechos a la imagen de Dios.
Bueno, creo que hay dos tendencias en la iglesia frente a estas dos verdades.
Hay iglesias que se enfocan principalmente en la gracia; fuimos rescatados, somos nuevas criaturas, la imagen de Dios ha sido restaurada en nosotros, el pecado está atrás, ya no somos pecadores – aunque a veces pecamos, no somos pecadores. En la mayoría de estas iglesias, hay un enfoque mayoritario en el amor de Dios, en su presencia, en su poder, en la experiencia de él, en su victoria, etc. Se enfocan principalmente en esos pasajes bíblicos que hablan del amor de Dios.
Hay otras iglesias que se enfocan en la caída del hombre. En estas iglesias, el enfoque está en el pecado y el de explorar las profundidades del pecado; se aplican rigurosamente los pasajes de la ley que hablan de la obediencia y de la conformidad porque de esta forma, piensan que pueden impulsar a la gente a una mayor obediencia y por lo tanto una mejor relación con Dios.
Ahora, ¿cuál es el enfoque correcto? Los dos tienen verdades. Es cierto que somos pecadores y también es cierto que hay gracia en Jesús. El problema surge en que si nos enfocamos en uno o el otro. Si nos enfocamos principalmente en la gracia, llegamos a ser personas de licencia, excusando cualquier tipo de acción o comportamiento. Es muy fácil llegar a tener una religión de pura experiencia y sin fondo. O sea, es fácil caer en la herejía. Pero si nos enfocamos mayormente en la ley de Dios y la obediencia, llegamos a ser legalistas. Y ese legalismo sofoca una experiencia de Dios que es tan necesaria para el cristiano. Uno sin el otro nos lleva a lugares donde no queremos estar. La gracia sólo es gracia si entendemos nuestro pecado. Pero la única forma de que vamos a poder ver nuestro pecado es si vemos la gracia de Dios. De otra forma es demasiado doloroso. Pasamos la mayor parte de nuestras vidas tratando de esconder nuestra condición no sólo de otros sino que también de nosotros mismos. Es sólo cuando entendemos el amor de Dios, que a pesar de nuestro profundo pecado, él nos ama por causa de Cristo, que podemos abrirnos y empezar a explorar los temas que hay. Jesús dijo que la verdad nos haría libre. Pero es imposible que veamos esa verdad a menos que entendamos que ya no hay condenación para nosotros. El precio fue pagado. Fue gratis para nosotros, pero no fue barato. Jesús tuvo que pagar ese precio.
Entonces, para un buen entendimiento del evangelio de Cristo, tenemos que entender que fuimos hechos para volar, para amar, para ser amados. Fuimos hechos para entender el amor de Dios, cuyo amor nos perdonó. Pero también tenemos que tener claro las razones por la que ese amor tuvo que perdonarnos; que no pudimos volar, estuvimos entrampados y nuestra visión del mundo estaba y todavía está distorsionada. En fin, el que entiende las buenas noticias de Cristo tiene muy claro que es más pecador, más fallado, más podrido de lo que puede imaginar, pero que a la vez, Jesús murió por él y entonces entiende que es más amado de lo que puede aun soñar. Los más grandes sueños de amor y de pertenencia no llegan ni cerca de lo que es el verdadero amor de Dios para con nosotros que están en Cristo Jesús.
Entonces, lo único que nos queda es el arrepentimiento y la fe. La vida cristiana se caracteriza por un constante arrepentimiento de nuestros pecados y una constante mirada a Jesús por fe que él nos ha perdonado. Es una vida de dependencia total. Este es el camino de gozo, de satisfacción, de realización.
martes, 17 de marzo de 2009
Las Dos Verdades
Vuelvo a escribir mi blog hoy día. Les quiero hablar de dos verdades de cada ser humano.
Primera verdad: cada ser humano fue hecho para gloria. Por ser hechos a la imagen de Dios, cada uno de nosotros, y esto incluye a cada ser humano que ha existido o que va a existir, es bello y es capaz de hacer cosas fantásticas, cosas muy buenas. Fuimos hechos para construir, mejorar, descubrir, ayudar, aprender, amar, conquistar, disfrutar, soñar, anhelar el bien y muchas cosas más. Fuimos hechos para entregarnos a otros, para trabajar, para investigar el mundo. Somos criaturas maravillosas; llenas de dones, de conocimiento, de habilidades, de profundos anhelos a que las cosas sean mejores y buenas. En fin, los rasgos de nuestras raíces, que somos criaturas de Dios y reflejos de su gloria, todavía están. Pero hay un problema.
Segunda verdad: el problema es que el hombre cayó en el Huerto de Edén. O sea, la gloria que tuvimos se distorsionó. No podemos negar quiénes somos, criaturas que en sí reflejan la gloria del creador quien los creó a su imagen. Pero esa gran gloria se distorsionó porque el hombre no quería admitir y todavía no quiere admitir que su capacidad de hacer el bien en el mundo no es algo que él puede producir, sino que es un mero reflejo de alguien externo a él. O sea, la caída del hombre produjo una brecha entre él y su creador. El creador todavía ve las cosas muy claramente, pero el hombre se encegueció. El hombre, en su forma natural, ya no puede ver a Dios y esto ha hecho que haya mucha tristeza en el mundo. O sea, la caída del hombre fue tan profunda, que él ni siquiera se da cuenta que el mundo entero está gimiendo, incluyéndolo a él. Romanos 8: 23 nos dice: Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.
¿Te has preguntado alguna vez por qué las cosas no funcionan? Tarde o temprano, las relaciones que tenemos experimentan problemas. En algunos de los casos, ellas revientan y los dos lados se hieren profundamente. Algunas veces esas heridas nunca se sanan. ¿Quién de nosotros no tiene profundas heridas que vienen de parte de otra persona? Estamos en un mundo que gime porque está bajo la fuerte maldición que está por causa del pecado. Pero ¿quién de nosotros no anhela un mundo distinto? ¿No ven que las dos fuerzas están siempre en nosotros – el anhelo a que las cosas mejoren y estén bien, pero a la vez una ceguera del por qué no funcionan?
Ha sido siempre el propósito de Dios de remediar este problema. La venida de Jesús fue para esto. Su muerte por el pecado es la clave por la que el mundo va a dejar de gemir algún día. Podemos decir que el mundo fue exiliado y la muerte de Jesús fue para llevar el mundo de vuelta a la gloria que él tanto quiere que entendamos y tengamos. El vino para reestablecer la relación entre el Padre Dios y el hombre. Algunos se quejan porque dicen que somos exclusivistas. Dicen que no puede ser que haya un solo camino a Dios. Pero mira, lo que estamos diciendo es que Dios mismo bajó para proveer ese camino. El negar que Jesús sea el único camino es igual a negar todo lo que creemos y todo lo que la Biblia enseña. La Biblia claramente dice que el que reconoce que está bajo maldición, que está en un mundo donde uno no sólo recibe heridas de otros sino que también ha sido el autor de muchas heridas hacia otros, y que acude a Jesús, el que pagó el precio por sus pecados, tendrá vida eterna y puede tener la esperanza que algún día el gemido va a desistir y todo va a ser como debe ser. La promesa es que Dios va a hacer una nueva tierra y un nuevo cielo donde todos los suyos van a poder construir, mejorar, descubrir, ayudar, aprender, amar, conquistar, disfrutar, soñar, anhelar el bien, etc., y todo esto sin impedimento alguno. Ya no va a haber más tristeza ni dolor. Ya no va a haber llanto. Apocalipsis lo dice de la siguiente forma:
Apocalipsis 21:1-5 Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar. 2 Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. 3 Oí una potente voz que provenía del trono y decía: « ¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. 4 Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.» 5 El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» Y añadió: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»
Él hace todas las cosas nuevas. El problema es que nosotros hemos querido ser las personas que podían hacer todas las cosas nuevas. Estamos llenos de proyectos, de planes para mejorar las cosas. Pero él claramente dice que es él el que hace las cosas nuevas, el que mejora las cosas. Hemos querido un mundo mejor, pero sin su creador, y no hay ninguna posibilidad de que esto ocurra. Es por esto que necesitamos ver al único que tiene el poder para restaurar.
La pregunta es ¿has conocido al único camino al Padre? ¿Tienes una relación personal con Jesús? Jesús dijo: —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí. (Juan 14:6)
La próxima semana voy a hablar de cómo estas dos verdades afectan a la iglesia.
martes, 9 de diciembre de 2008
El Rey Humilde
La siguiente historia viene de Brett Blair:
Muchos años atrás, gobernaba en Persia un rey sabio y bueno. Él amaba a su pueblo. Él quería saber como vivían; quería saber sobre sus dificultades. A menudo se vestía con la ropa de los obreros o de los mendigos, e iba a los hogares de los pobres. Nadie a quien visitaba creía que era su soberano. Una vez él visitó a un hombre muy pobre que vivía en un sótano. Él comió la comida mala que este hombre comió, le habló palabras de aliento y luego se fue. Un tiempo después, el rey visitó al hombre pobre de nuevo y le reveló su identidad diciendo, “¡Soy su rey!” El rey pensó que el hombre seguramente le iba a pedir un regalo o algún favor, pero no lo hizo, En cambio, le dijo, “Usted dejó su palacio y su gloria para visitarme en este lugar oscuro y triste; se sirvió de la comida ordinaria que yo comía; y ¡trajo gozo a mi corazón! A otros, usted ha dado regalos generosos. ¡A mí, me ha dado de si mismo!”
Esto es lo que hizo Jesús. El vino a nuestro sótano oscuro y triste porque sabía que no teníamos la capacidad de salir de allí. Él bajó de su gloria y se humilló para entrar en este mundo y llegar a ser como una de sus criaturas. Él se hizo nada para que nosotros pudiéramos llegar a ser algo. Él dejó su gloria para que nosotros pudiéramos experimentarla. Tenemos un futuro porque el Rey del universo bajó para ser como nosotros y conocer nuestro dolor de cerca. En fin, nos dio de si mismo.
En este tiempo de Navidad, ¿por qué no tomamos un momento para reflexionar cómo debió haber sido para él dejar su comodidad para derramar su amor sobre nosotros? Y luego reflexionemos sobre el hecho de que no sólo entró en el mundo, sino que dio su vida por su pueblo, para rescatarlos de si mismos – de su pecado.
Enseñemos a nuestros hijos las maravillas de lo que es el amor verdadero. Nosotros amamos solamente porque fuimos amados primero.
martes, 2 de diciembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
Hasta la Próxima
martes, 11 de noviembre de 2008
La Inseguridad
He pensado mucho en cuantas cosas hacemos en el nombre de Dios, pero que de verdad salen de nuestra inseguridad. Pensándolo intelectualmente, el trabajo del liderazgo de la iglesia es de proteger a la iglesia y defenderla ante cualquier amenaza que pueda levantarse en contra de ella, pero, a la vez, en lo personal, cada líder debería morir a si mismo cuando es criticado y, tomando lo que es cierto, aplicarlo a su vida, y lo que no es cierto, tener la bondad de perdonar las críticas.
Yo tengo claro que esta es la posición que Jesús quiere de nosotros, pero encuentro que es una posición imposible, porque mi tendencia natural es de oponerme a cualquier persona que me critique directamente y, como consecuencia, dejo pasar las amenazas que atentan a la unidad de la iglesia.
¿Por qué será esto? Porque somos tan inseguros que vivimos con temor a que alguien descubra la verdad de nosotros. Todos queremos la aprobación de los demás, queremos ser valorados por quienes somos y los dones que tenemos. Pero cuando alguien nos critica, amenaza con destruir esa aprobación que tanto necesitamos para estar bien.
Y esta es la sutileza del pecado. O sea, el evangelio nos dice algo totalmente distinto:
Salmo 27:10 10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me recibirá en sus brazos.
O sea, aunque todo el mundo me rechace – aun mi padre y mi madre – la única aprobación que vale es la de mi Padre celestial. Ahora, la ironía es que en este mundo, es muy probable que si otras personas te vieran como de verdad eres, probablemente te rechacen. Todos tenemos cosas en nuestras vidas que otros van a rechazar. Pero la única forma que vamos a poder abrirnos a los demás, y correr el riesgo del rechazo es si cambiamos el switch de quien necesitamos que nos apruebe. O sea, si necesitamos que los demás nos aprueben, vamos a vivir vidas cerradas, protegiéndonos de las posibles amenazas. Pero si sólo necesitamos que nuestro Padre celestial nos apruebe, ya tenemos la seguridad, que si hemos acudido a Jesús, el que dio su vida por toda la maldad que tenemos, el Padre nos recibirá en sus brazos. Nunca nos rechazará.
Bueno, todo esto lo sé intelectualmente. Cuánto necesito que oren por mí para que esto llene mi ser y el amor de mi Padre celestial me inunde y me cambie. Todavía me duele mucho cuando me siento rechazado por los demás. Aunque quiero que Jesús sea todo lo que necesite, en la experiencia, busco mucho más que sólo a él. Y este es el resumen del pecado en mi vida y de cuanto necesito que él venga a convencerme de mi necesidad.
martes, 4 de noviembre de 2008
Blog de David McCarty
viernes, 31 de octubre de 2008
¿Halloween?
¿Debemos estar preocupados por el Halloween? Es una pregunta que la iglesia evangélica se ha estado haciendo y que, en general, se ha respondido afirmativamente. Sí, un cristiano se debe alejar del Halloween porque viene directamente del diablo.
Pero, ¿será de verdad así? ¿Será que un cristiano no debe involucrarse en este día? No estoy tan seguro que no.
He visto los videos y los folletos que hablan del peligro del Halloween. He visto como los predicadores advierten a su gente que es una celebración pagana y que el participar en ir a diferentes casas a buscar dulces es una participación con el diablo y con un culto satánico.
También he visto como la gente reacciona frente al Halloween. Hay mucha gente que se espanta por aun la mención de la palabra. Los veo lleno de temor que de alguna forma puedan estar participando sin querer con el enemigo de su alma.
Pero la pregunta es: ¿De dónde viene el temor?
¿Habrá algún principio bíblico que nos pueda ayudar a tomar una decisión correcta con respecto del Halloween? Creo que sí….
Pablo nos habla en 1 Corintios 8 acerca de la comida sacrificada a los ídolos. En este contexto, lo que Pablo está enseñando es de cómo amar a los hermanos más débiles. Pero no podemos perder la enseñanza que él hace acerca de esta comida que fue usada en los ritos paganos.
En esos tiempos, había carne que era ofrecida en el templo como un sacrificio. Una parte de la carne iba directamente a los sacerdotes paganos. Otra parte era para la persona que ofrecía el sacrificio – el cual lo llevaba a su casa para tener una fiesta con sus amigos. Y aún otra parte era vendida a las carnicerías y tiendas que había en aquella época. O sea, casi no era posible comprar carne que no había sido ofrecida delante de alguna deidad pagana.
¿Cuál es el argumento de Pablo frente a esta carne?
1 Corintios 8:4-8 en cuanto a comer lo sacrificado a los ídolos, sabemos que un ídolo no es absolutamente nada, y que hay un solo Dios. 5 Pues aunque haya los así llamados dioses, ya sea en el cielo o en la tierra (y por cierto que hay muchos «dioses» y muchos «señores»), 6 para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, es decir, Jesucristo, por quien todo existe y por medio del cual vivimos. 7 Pero no todos tienen conocimiento de esto. Algunos siguen tan acostumbrados a los ídolos, que comen carne a sabiendas de que ha sido sacrificada a un ídolo, y su conciencia se contamina por ser débil. 8 Pero lo que comemos no nos acerca a Dios; no somos mejores por comer ni peores por no comer.
Para Pablo, el comer de esta carne no era importante – “no somos mejores por comer ni peores por no comer.” Lo que Pablo estaba reconociendo es que todo lo que hay en el mundo le pertenece a Dios – aun las cosas que habían sido usadas en un sacrificio pagano.
Ahora, comparémoslo con lo que pasa en Halloween. No tengo dudas que esta costumbre tiene raíces paganas. No tengo dudas que la frase “trick or treat” vino de algún rito pagano. Pero la pregunta para nosotros es si estamos abriéndole la puerta al enemigo por participar en buscar dulces en la casa de nuestros vecinos, vestidos con algún disfraz. Bueno, va a depender de tu consciencia. Para mí, yo no tengo ningún problema en llevar a mis hijos a buscar dulces en la casa de amigos. Esta celebración siempre ha sido un tiempo para nosotros de conocer mejor a nuestros vecinos y a pasarlo bien en familia. Tal como a Pablo no le importaba de dónde venía la carne, a mí no me importa de donde viene el Halloween. Es igual al día de navidad, que originalmente, el día 25 de diciembre, era un día festivo pagano y el árbol de navidad fue un símbolo pagano. Pero hoy en día, nosotros usamos esos mismos símbolos para celebrar el nacimiento de Jesús.
Lo que estoy diciendo es que todo el mundo pertenece a Dios y todo lo que hay en el (Salmo 24:1). Pablo nos dice en Gálatas 5 que Jesús vino para darnos libertad. Somos hijos amados que adoran a su Padre celestial. Y este Padre Celestial nos ha dado todo el mundo. Él quiere que lo disfrutemos y que le demos las gracias en todo. Yo no tengo ningún problema en darle gracias por la celebración de Halloween y disfrutarlo con mi familia. Yo lo estoy haciendo para la gloria de Dios, no para la gloria del enemigo.
Quiero reiterar: No es primordialmente lo que uno hace lo que vale, es la razón por la que lo hace. Si puedes ir a buscar dulces con fe en tu corazón y agradecimiento a tu Padre Celestial, entonces no estás pecando.
Sincerémonos. No estamos evitando el Halloween porque amamos a Dios, sino que estamos evitando el Halloween porque le tenemos temor al enemigo y lo que él nos pueda hacer. Y, mis queridos, la raíz del temor es la auto protección, que es lo opuesto al amor, y esto simplemente no viene de Dios.
Romanos 8:15-16 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡ Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
1 Juan 4:17-18 En el amor no hay temor, 18 sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.
martes, 28 de octubre de 2008
Disculpas
martes, 21 de octubre de 2008
El Evangelio Verdadero
Algunos piensan que para ser un cristiano, tienes que conocer mucho de la Biblia. La idea es que entre más sabes, mejor cristiano eres. Otros dicen que aunque es importante conocer la Biblia, lo más importante es la experiencia con el Espíritu Santo. Para estas personas, lo más importante de la vida cristiana es la experiencia de la presencia de Dios. Aún otros dicen que aunque el conocimiento y la experiencia no son malos, lo primordial es la acción. El trabajar para combatir la injusticia y el mostrar misericordia a los pobres, los oprimidos, los desechados es lo más importante en la vida cristiana. En todas las iglesias hay uno u otro de estos enfoques.
Pero quiero decirles que ninguno de estos es la base principal del cristianismo. Estos son más bien resultados de otra cosa.
Todo ser humano tiene la tendencia de salvarse a si mismo. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nos cuesta admitir nuestra debilidad. Queremos que todos nos vean como fuertes; que tenemos el poder de cambiarnos a nosotros mismos, de reinventarnos, de ser las personas que queremos ser. Yo creo que es posible realizar cambios externos en nuestro comportamiento. Pero el cristianismo habla de algo mucho más profundos. Dios pide un cambio de corazón; un corazón que pueda abrirse y admitir que no tiene poder para cambiar.
Uno sólo tiene que ver cómo enfrenta una herida emocional profunda para entender que uno mismo no puede cambiar su corazón. Cuando alguien te hiere profundamente, es imposible sentir amor por esa persona. Lo único que queremos es destruirla. Hay algunos que actúan sobre estos sentimientos y le hacen daño a la persona, pero más común es que simplemente las ignoramos y actuamos como si no existen. Y esta actitud de actuar como si no existen es igual a desear que estén muertos.
Cuando tenemos sentimientos tan fuertes, tenemos que admitir que no importa el esfuerzo que hagamos, no tenemos el poder para cambiar nuestro corazón. La herida sigue y sigue y es imposible superarla. Aún años después, sentimos la misma herida. Somos muy buenos para fingir el cambio y actuar como si todo estuviera bien, pero honestamente, ese cambio no es genuino.
El evangelio de Cristo dice que nosotros hemos vivido como si Dios no existiera. En nuestro diario vivir, la gran mayoría de las veces, actuamos por nuestro propio esfuerzo, por nuestra propia sabiduría; algo que no fuimos creados para hacer. O sea, fuimos creados para ser dependientes, no independientes. Y cuando ejercemos nuestra independencia, estamos diciendo, en efecto, que Dios no existe para nosotros y que no nos importa esa razón por la cual fuimos creados; en fin, vivimos como si Dios estuviera muerto.
El evangelio de Cristo también nos dice que aunque hemos ignorado a Dios y aun hemos querido que estuviera muerto, él nos amó tanto – y como un buen Padre que conoce nuestro ADN y sabe que sin él vamos a morir eternamente, él mandó a su hijo para pagar la deuda de nuestra rebelión/ignorancia/independencia. El sabe que no nos podemos cambiar solos y que vamos a vivir cubriendo nuestra necesidad. Lo único que nos pide es que admitamos que somos débiles, que no tenemos forma de cambiar nuestros propios corazones, que estamos llenos de heridas y de enojos con otras personas que no podemos superar.
Tenemos que ver que por cada pecado nuestro, es como que nosotros participamos en clavarle las manos y los pies a la cruz. Es nuestro pecado que lo mató. Pero él lo hizo con gozo porque sabía que estaba rescatándonos de nosotros mismos. Este es el único poder para cambiarnos – un poder que viene de fuera de nosotros. O sea, el cristianismo es una relación con el Dios del universo donde nosotros admitimos nuestra rebelión/ignorancia/independencia y él nos dice, “ven hijo mío, te perdono porque tu pecado está cubierto por la muerte de mi hijo.”
Ahora, para una persona que de verdad ha visto muy adentro de su propio corazón y ha visto la manera en que desesperadamente quiere cubrir su propia debilidad y actuar como si tuviera todo bajo su control, esa persona va a querer hacer varias cosas. 1. Va a querer conocer a este Dios que tanto lo amó que entregó su vida por él. O sea, va a buscar y estudiar la palabra de Dios para conocer la verdad de Dios, y de si mismo, 2. Va a querer experimentar la presencia de este Dios tan grande, 3. Y también, esta fe producida por entender la grandeza de Jesús va a producir un cambio en la voluntad de la persona. O sea, esta persona va a querer actuar y hacer según el corazón de Dios; que es un corazón que palpita por los oprimidos, los pobres, los desechados; va a luchar en contra de la injusticia y practicar la misericordia.
Entonces, no hablemos de la vida cristiana como si fuera simplemente un aprendizaje de información (el intelectualismo), o una serie de experiencias (el emocionalismo), o una cantidad de acciones (el activismo). El cristianismo es mucho más profundo que estas tres cosas, pero definitivamente incluye las tres. Estas tres son resultados de nuestra relación y sin ellas, tenemos que preguntarnos si conocemos a Dios de verdad. No podemos quedarnos conformes con una o dos, tiene que estar las tres para mostrar que tenmos una relación verdadera con Dios. O sea, tiene que haber un cambio en nuestra mente, en nuestro corazón (emociones) y en nuestra voluntad.
martes, 14 de octubre de 2008
¿Hijos?
Santiago 1:2-3: 2 Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, 3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.
Uno espera tener dificultades en la vida, pero cuando llegan, uno no espera que duelan tanto. En el último año de la vida de mi papi, sabíamos que iba a morir. No sabíamos exactamente cuándo, pero estábamos más o menos seguros que era luego y probablemente dentro de ese año. Él ya no era la misma persona. Su mente no lo dejaba pensar o razonar bien. Él ya no hablaba con sentido. O sea, sabíamos que era lo mejor para él que se fuera para estar con Dios. Pero en el momento en que sucedió, fue un tremendo choque para mí y me dolió hasta los huesos.
Hay muchas circunstancias de la vida que son así. Uno puede saber que algo le vaya a pasar, uno puede estar preparado, pero cuando sucede, es terriblemente doloroso.
Creo que tenemos que hacernos la pregunta, ¿cuál es la mejor forma de enfrentar las dificultades de la vida? Hay dos formas en realidad. Uno puede enfrentar las dificultades como un huérfano. Es decir, pensando que lo que le está pasando es al azar, que no tiene a nadie que lo acompañe, que está solo en el mundo, que si no sale por su propia fuerza, no va a salir. Así nos sentimos la mayoría de las veces.
La segunda manera de enfrentar una dificultad es de entender que para los que tienen una relación personal con Cristo, no somos huérfanos, sino hijos amados, con un Padre Celestial que es soberano. Lo que él anhela es que vivamos nuestras vidas en dependencia total de él. Quiero citar a David McCarty, un hombre que ha sido de mucha ayuda y bendición para mí:
“¿Cómo reacciona un niño de tres años frente a la crisis financiera? No tiene ni un pensamiento al respecto. Él continúa disfrutando su vida diaria, confiando en que sus padres van a proveer para él, preocuparse por él, saben lo que es bueno y lo que es malo para la familia, porque el niño de tres años no tiene idea.”
Así debemos ser, como niños dependientes de nuestro Papi celestial, el que tiene TODAS las cosas en su control. Efesios nos enseña lo siguiente:
Efesios 1:11 En Cristo también fuimos hechos herederos, pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad,
…o sea, todas las cosas….y que causa todas las cosas para el bien de quien lo ama. Así vivió Jesús, en dependencia total y absoluta de su Padre y así quiere que vivamos nosotros. Él vino a morir para que esa relación de dependencia fuera una realidad en nuestras vidas
Si estás viviendo como un huérfano, a lo mejor nunca has visto el amor del Padre por ti – el que mandó a su propio hijo para rescatarte de tus pecados y establecer esa relación de amor contigo. O a lo mejor te has olvidado de tu estatus como hijo.
Aunque me dolió que mi papi muriera, estoy seguro que tengo un Padre Celestial que tiene esta circunstancia en sus manos. Era el momento que mi papi tenía que dejar esta tierra porque su Padre Celestial lo quería así. Y yo puedo conformarme con eso; que mi Padre Celestial me tiene en sus manos y me está guiando y cuidando.
Vivamos como hijos amados.
Romanos 8:15-16 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡ Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
martes, 7 de octubre de 2008
Para la próxima
martes, 30 de septiembre de 2008
La Emoción
Está muy de moda emocionarse en un servicio dominical. De hecho, nos animan a mostrar fervor espiritual. En algunas iglesias, el que no muestra este fervor es mirado como un cristiano inferior. ¿Cuál debe ser nuestra postura frente a la emoción?
Primero déjenme decir que donde está el Espíritu de Dios, el corazón está enganchado. Si tú has experimentado la llenura del Espíritu Santo, es imposible que no te emociones. Esta es la naturaleza de la llenura – nos hace hacer cosas que de otro modo no haríamos; nos arriesgamos haciendo cosas que jamás pensamos hacer. Y sí, nos causa profundas emociones. En mi caso, me ha sucedido en un servicio dominical, que cuando estoy pensando en el amor de la cruz de Cristo, el Espíritu Santo me ha impresionado tanto con ella, que espontáneamente me pongo a llorar y lo único que quiero hacer es levantar las manos y adorar.
Pero también quiero advertirnos a todos que la Biblia enseña que el corazón es engañoso. Jeremías nos dice:
Jeremías 17:9 9 Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?
Es muy, pero muy fácil creerle a nuestro corazón cuando nos emocionamos, y querer regir nuestras vidas por lo que nos dice. Llega a tal punto, a veces, que en vez de estar enamorados con Jesús, realmente estamos enamorados con la emoción, y ni nos damos cuenta. De nuevo les digo, un encuentro verdadero con Dios viene con emoción, pero el que se emociona, no ha tenido necesariamente un encuentro con Dios.
¿Cómo podemos saber si nuestras emociones son producto de un encuentro con Dios? Primero, lo único que puede regir nuestra fe y nuestra conducta es la palabra de Dios. El trabajo más importante del Espíritu Santo es de mostrarnos la cruz de Cristo y cuanto nos ama. Si te emocionas porque te das cuenta de tu tremendo pecado y luego del maravilloso amor de Dios que te ha perdonado, entonces, probablemente esto es un encuentro verdadero. Si te lleva a contemplar la grandeza y las maravillas de Dios, es muy probable que está el Señor en tu emoción.
Pero la señal más grande de que hemos tenido un encuentro con el Espíritu Santo es si podemos ver cambios en nuestro diario vivir. El anhela trabajar su fruto en nosotros.
Gálatas 5:22-23 …el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.
Si el producto de tu emoción hace que experimentes el fruto del Espíritu Santo, puedes estar seguro que has tenido un encuentro verdadero con Él. Pero si estas cosas no están sucediendo en tu vida, no importa cuánto te emociones, es solamente el engaño del que se viste como un ángel de luz.
martes, 23 de septiembre de 2008
La Paciencia
La semana pasada fue toda una semana. Empezó el lunes cuando decidí reemplazar el sello del WC en nuestro baño, porque mi señora se quejaba de su mal olor. Saqué la taza y la puse en la tina mientras limpiaba alrededor del hoyo del desagüe. Luego, saqué la taza de la tina y la estaba balanceando sobre la orilla de la tina mientras aplicaba el sello de cera. Luego de aplicar el sello de cera, estaba a punto de reponer la taza de nuevo cuando se me cayó y se rompió en varios pedazos, tanto la taza como el estanque de agua. (Como dice Condorito – ¡¡REFLAUTA!!). Tuve que ir a la ferretería para buscar una taza pero me di cuenta que esta casa es muy antigua entonces la distancia entre el muro y el hoyo del desagüe es de
El jueves, fuimos a Viña para celebrar las fiestas patrias con algunos amigos. Al llegar a su casa en Bosques de Montemar, se me quedaron las llaves de la camioneta adentro. Llamé a un cerrajero para averiguar su precio de emergencia. Me cotizó un monto de $25.000. No quería pagar ese monto entonces me puse a tratar de sacarlas yo mismo. Tenía un alambre metido y casi pude levantar la perilla para abrir
¿Por qué les cuento todas estas cosas? Porque a veces pensamos que los malos ratos de la vida son puras molestias no más, y que Dios no tiene mucho que ver. Pero estoy convencido que él quiere trabajar la paciencia en mí. Soy un hombre muy impaciente y necesito estas cosas en mi vida. Si me preguntas si aprendí la lección, te voy a decir que no sé. Creo que estas cosas demoran mucho tiempo. Hay que ser paciente. Pero estoy convencido que tenemos que estar agradecidos por los malos ratos de la vida, porque es a través de ellos que Dios trabaja su fruto en nosotros.
Menos mal que Jesús pasó malos ratos por mí – algo que no tuvo que hacer pero que lo hizo igual porque me amó y me ama. Cualquier rato malo que pudiera pasar no es nada comparado con los suyos – una muerte cruel, llevando mis pecados, rechazado por su Padre. Yo jamás he pasado un momento de mi vida sin que mi Padre Celestial me acompañara. Jesús tuvo la paciencia para sufrir por mí - ¿cómo no voy a poder aprender las lecciones que mi Padre Celestial me quiera enseñar?
miércoles, 17 de septiembre de 2008
¡Oops!
Ha sido una semana tan ocupada que no alcancé a escribir el blog. Seguiré la próxima semana. Que el Señor les brinde con su amor y su presencia y que todos disfruten de las fiestas patrias. Cuídense. ¡Viva
martes, 9 de septiembre de 2008
La Cultura y el Evangelio de Cristo
Por mucho tiempo pensé que el ser un cristiano implicaba que uno tenía que dejar muchas cosas de su cultura atrás y dedicarse a una nueva cultura – una cultura cristiana. El problema surge en que nadie puede dejar de ser quien es totalmente, a menos que deje de asociarse con la gente en la calle. Entonces lo que pasa es que cada lugar que desarrolla su cultura “cristiana” llega a pensar que tiene la cultura definitiva cristiana y entonces trata de exportarla como la cultura de Dios. Fue uno de los problemas que hubo cuando llegaron tantos misioneros norteamericanos a Chile. No sólo llegaron con el evangelio, sino que con su cultura también. Y hubo un gran problema en la mezcla de estas dos cosas. Empezaron a imponer sus tendencias culturales que no tenían que ver con el evangelio.
He llegado a pensar en una forma completamente distinta. ¿Será que Dios quisiera que dejemos de ser quienes somos culturalmente? Hay muchas religiones que te piden un cambio absoluto. Si te conviertes a Islam, tienes que cambiar tu cultura. Si te conviertes al judaísmo, también tienes que dejar tu cultura y unirte a otra. Esto sucede con la mayoría de las religiones del mundo. Esto es lo que pasa con las sectas también.
Pero el evangelio de Cristo te pide otra cosa. Lo que te pide este evangelio es, no que dejes de ser el chileno que eres, sino que todo lo contrario, que llegues a ser el mejor chileno que puedas ser. No consiste en dejar tu cultura, sino de tomar las cosas buenas de la cultura y celebrarlas, pero a la vez, trabajar para mejorar las cosas que no funcionan. El elemento principal del cristianismo no es si celebramos las fiestas patrias de Chile o de otro país – deberíamos celebrarlas – sino que dónde están nuestros sueños. Tenemos que tener claro que Jesús es el héroe de la historia chilena. Él es la respuesta a nuestros sueños. Sólo él ama incondicionalmente al pueblo chileno y quiere verlo ser todo lo que pueda ser.
Estoy convencido que cuando estemos en la nueva tierra y el nuevo cielo, va a haber una plétora de culturas y que el que es un chileno acá, va a ser un chileno allá. Creo que los chilenos van a enseñar a otros a bailar la cueca. Creo que vamos a celebrar las diferencias que hay en las culturas. Pero todos se van a llevar bien y van a disfrutar el uno del otro porque el centro de todo va a ser Jesús, el que dio su vida por los pecados de su pueblo – gente de toda lengua y nación, y eso incluye al precioso país de Chile.
¿Has visto a Jesús como el héroe de la historia chilena? Te valdría la pena pensarlo.